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29 de noviembre de 2012

Nota de Riva Agüero

Decía Riva Agüero que el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, el señor Benavente, “ha solicitado suscribir un protocolo en virtud del cual el Perú se obligue a sostener a Bolivia y aún a aliarse con ella en el caso de que Chile pretenda ocupar el litoral boliviano... Sin embargo, debo anticipar a US. Que el Gobierno no podrá firmar un convenio en ese sentido, no porque le falte llegado el caso, voluntad decidida para ponerse al lado de la justicia y prestarle su concurso, sino porque prevalida de este apoyo Bolivia llevaría quizás muy lejos sus exigencias, haciendo inevitable una guerra, que debemos conjurar por todos los medios que estén a nuestro alcance…Así, pues, deberá US. manifestar a ese Gobierno la conveniencia que dé de mano a las negociaciones pendientes con el de Chile, al cual podría presentar categóricamente formulados los puntos que acepta Bolivia y los que rechaza, procurando llegar a una solución en el menor tiempo posible y por el camino de la conciliación. No debemos olvidar por un momento que todos nuestros esfuerzos deben propender a evitar un rompimiento que podría provocar una guerra, la que en último resultado sería perjudicial para las tres repúblicas”.

Nota del Canciller peruano José de la Riva Agüero, del 29 de noviembre de 1872 enviada a su representante en La Paz. 

20 de noviembre de 2012

Oficio a Legación peruana

Dando por cierto el propósito de Chile de apoderarse del litoral boliviano, 
"Si estas presunciones se realizaran, el Perú no podría permanecer espectador indiferente y se vería obligado a sostener a Bolivia en guarda de intereses que nos serían comunes, pues no podríamos permitir que Chile rompiendo el equilibrio americano, se hiciera dueño de un litoral que no le pertenece. El Perú ofrecería en el acto su mediación y en caso que no fuere aceptada por Chile y se pretendiese por éste seguir ocupando aquel litoral, la consecuencia inevitable y necesaria sería por nuestra parte una alianza con Bolivia. "

Un oficio de la cancillería peruana a su legación en Santiago del 20 de nov de 1872

19 de noviembre de 2012

Lima, consejo de Ministros

"El ministro de Relaciones Exteriores atendida la gravedad del asunto, se había abstenido de dar una contestación inmediata (al ministro boliviano Benavente) y había solicitado un plazo para contestar con el objeto de someter el asunto a la deliberación del consejo. Discutida la cuestión de un modo detenido y alegadas por S.E. el Presidente y los miembros del Consejo, las razones de justicia, de política y de conveniencia que asisten al Perú para no permanecer frío espectador en un asunto de vital importancia para Bolivia, y de gran trascendencia para aquel, se acordó contestar al Ministro boliviano que el gobierno del Perú no tendría inconveniente para ordenar la internación de  los bolivianos que se habían armado para derrocar las instituciones del país, y que continuaban en esa actitud, abusando del asilo que han buscado, y obtenido en el Perú, siempre que el gobierno de Bolivia lo demandara formalmente,; y que el gobierno peruano prestara su apoyo al de Bolivia para rechazar las exigencias de Chile que considere injustas y atentatorias a la independencia de Bolivia: con lo que concluyó el acto.

Acta del Consejo de Ministros de 19 de noviembre de 1872

Lima, consejo de Ministros

Además según lo dicho por Benavente al Ministro de RREE:
"estos graves acontecimientos no podían dejar de afectar los intereses del Perú, que se hallan íntimamente ligados con la independencia e integridad de Bolivia; además de influir sobremanera en la supremacía que el Perú tiene, y está llamado a conservar en el Pacífico; que el gobierno de Bolivia aliado siempre a la política franca y noble del Perú está ahora decidido a seguir los sanos consejos de esta república, y cuenta con su poderosa ayuda en la contienda a que quiere conducirlo el tono imponente de Chile; y que estaba cierto que las pretensiones del gobierno chileno cesarían desde que supiese que el Perú no dejarí­a solo a Bolivia en esta cuestión; que desde luego el gobierno debí­a impedir que los bolivianos asilados en la costa del sur continuasen perturbando desde su asilo la tranquilidad de Bolivia, mandando que sean internados a una distancia desde donde no les sea fácil continuar sus maniobras; y que podí­a ejercer sus buenos oficios ofreciendo su mediación para que se termine, de una manera pací­fica, los arreglos entre Bolivia y Chile..."

Acta del Consejo de Ministros de 19 de noviembre de 1872 

Lima, consejo de Ministros

"agregó el Ministro de Relaciones Exteriores que, en una conferencia que le hab­ía invitado el ministro boliviano Benavente, le ratificó éste las noticias de nuestro enviado en Bolivia; y le dio parte de avisos oficiales y privados que habí­a recibido acerca de los actos que practican el general Quevedo y otros emigrados bolivianos, actualmente residentes en el sur del Perú, con el objeto de trastornar el orden en Bolivia, por medio de una revolución, que la presencia de éstos en el litoral del Perú es sobremanera azarosa a Bolivia; cuanto ellos propalan que esperan recursos de Chile para realizar el plan que se proponen: que Bolivia no podrá jamás acceder a las exigencias incalificables de Chile, pretendiendo ejercer actos de soberaní­a en territorio boliviano; y que es de temer que aprovechando el gobierno chileno de las revueltas que algunos malos bolivianos susciten, y abusando de su fuerza marítima, trate de apoderarse de alguna parte del litoral boliviano, para ejercer presión sobre su gobierno, protegiendo ya de un modo directo a los revolucionarios... "

Acta del Consejo de Ministros de 19 de noviembre de 1872 

Lima, consejo de Ministros

Lima, hoy hubo consejo de Ministros, presidido por el Presidente Manuel Prado, donde dio cuenta el Ministro de Relaciones Exteriores, de dos oficios del Encargado de Negocios de Bolivia, en que hace presente el mal estado en que se hallan los arreglos de esa república con la de Chile, "a consecuencia de negarse el ministro chileno a la entrega de las armas que el general boliviano Quintín Quevedo depositó en los buques de guerra de la marina chilena, cuando se asiló en ellos perseguido por las tropas del gobierno de Bolivia; y también por la intervención que pretende tener Chile en las aduanas de Antofagasta y Cobija, en el nombramiento de sus empleados, así como en la repartición de terrenos".
19/11/1872